“En defensa de la dignidad y los derechos de nuestra comunidad. ¡Camina con nosotros!”
Como organizaciones y redes de sociedad civily organizaciones basadas en fe de América Latina y Caribe -ALyC- adscritas a la Campaña la vida pende de un hilo, y en el marco del acompañamiento que realizamos a los Peregrinos de El Seibo en República Dominicana, quienes realizan un ejercicio de garantía de derechos que han llevado durante años y que ha sido acompañado de cerca por la iglesia católica y durante los últimos años especialmente por el padre Miguel Ángel Gullón Pérez, expresamos y hacemos esta denuncia pública de las afectaciones sufridas por la familia Mota Marte, quienes fueron desalojadas de su vivienda y territorio el pasado 13 de enero, luego de haber vivido y residido durante 35 años en su hogar ubicado en la Calle Randolfo Bobadilla, en El Seibo. Tristemente la familia Mota Marte fue desalojada de su hogar generando conmoción en la comunidad local quienes evidenciaron la injusticia cometida presuntamente por orden deCentral Romana Corporation, Ltd., empresa agroindustrial y turística que está en República Dominicana como la mayor productora de azúcar del país.
Conjuntamente con el desalojo de la familia Mota Marte, fue apresado de forma arbitraria por la Policía Nacional, el padre Miguel Ángel Gullón, solo por presenciar el desalojo y acompañar a quienes integran la familia dando apoyo espiritual y moral en este momento tan complejo para ellas y ellos; dado el acompañamiento jurídico el padre Miguel Ángel Gullón se encuentra ya en libertad, reiterando de manera pacífica y no violenta como siempre lo ha hecho la necesidad de escuchar el llamado del pueblo y de acompañar a las cientos de personas que han sido desalojadas durante los últimos años en la región de el Seybo. Los desalojos suponen la pérdida del entorno y de lo que se ha logrado construir, muchas veces con el esfuerzo de años e incluso décadas; significa un desarraigo, una profunda inseguridad y en demasiadas ocasiones la violación de derechos humanos. Estos fueron descritos por el Relator Especial para Víctimas de Grandes Violaciones a los DDHH, Theo van Boven, como una «práctica que inflige un daño grave y desastroso a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales básicos de muchas personas, tanto en calidad de individuos como de colectividades» (E/CN.4/Sub.2/1993/8, párr. 21)
Nos sumamos a la voz de justicia y dignidad de los Peregrinos de El Seibo, rechazamos la posible criminalización de la labor pastoral y comunicacional que acompaña a quienes más lo necesitan y reiteramos la necesidad de promover por parte del Estado de República Dominicana la promoción, el acceso y la defensa de la tierra como un derecho humano que debe ser garantizar; además, de insistir que existe un derecho universal a un hábitat saludable y seguro para todas las familias, con énfasis en la población empobrecida y ubicada en zonas de riesgo, como lamentablemente están la mayoría de personas que viven en el Seibo; por ello, los desalojos, la represión y la criminalización de quienes acompañan esta lucha justa por la tierra y la vivienda en el país, debe cesar y la balanza debe inclinarse a favor de las comunidades que más lo requieren para vivir y sobrevivir en condiciones dignas.
Lo ocurrido con la familia Mota Marte, se suma a las más de 600 familias que han sido afectadas con desalojos como los ocurridos en el Seibo en 2016 y 2020, afectando a familias que ocupaban terrenos que la compañía Central Romana reclama.
Unidos al Papa Francisco, confiamos «Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla» Regina Coeli, Belén (25 mayo 2014)
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